MÉTODO TECVIVA

Primero medimos. Después contamos la historia.

No buscamos apariencia científica ni una fórmula universal. Buscamos reglas suficientes para que una prueba sea honesta, comprensible y repetible.

1. La unidad es la misión

No elegimos una herramienta y esperamos que ocurra algo interesante. Elegimos un trabajo reconocible: convertir, encontrar, crear, organizar, automatizar, comparar o resolver. Después preguntamos qué tecnología promete ayudar y qué significa terminar bien.

Regla: si no podemos explicar la misión en una frase a una persona no técnica, todavía no está lista.

2. Factura Real

Al terminar reunimos las cuentas que permiten decidir sin confiar ciegamente en una opinión.

  • Resultado: qué quedó realmente utilizable.
  • Tiempo: cuánto tardó y cuánto fue trabajo humano activo.
  • Dinero: desembolso, stack y costos relevantes.
  • Fricción: qué trabajo volvió al humano.
  • Operador: cuánto dependió de experiencia específica.

3. Deuda Humana y Fricción de Campo

En MODO REAL registramos intervenciones significativas: aclaraciones, correcciones, decisiones, retrabajo o rescates. En EN CAMPO observamos fricción de comprensión, ayuda, comodidad, seguridad o contexto.

4. El veredicto no es universal

Una misión puede cerrar como DEMO, ASISTE, TRABAJA, MODO REAL o NO NECESITABA IA. La conclusión siempre se limita a la versión, operador, reglas y situación que realmente probamos.

La frase correcta: “En esta misión, con estas condiciones, llegó hasta aquí”.

5. Banco TecViva

El Banco conserva lo que el video simplifica: reglas, versiones, tiempo, costo, intervenciones, evidencia y cambios. Con varias pruebas podremos comparar patrones y repetir misiones cuando una tecnología cambie materialmente.